Sunderland 1 – Liverpool 0
Problemas de todas las formas y tamaños rodean al equipo de Anfield. Además de las lesiones de varios jugadores y asuntos difíciles en las reuniones del equipo, Rafael Benítez tiene que sufrir una tercera derrota consecutiva en extrañas circunstancias en Sunderland.
"Estas cosas pasan", fue la respuesta de Rafa después que Darren Bent anotó el único gol del partido en el estadio de la Luz. El remate del delantero que se dirigía a las palmas de Pepe Reina fue desviado, después de golpear una pelota de playa perdida que segundos antes había sido arrojada por un fan del Liverpool.
"Fue una situación especial pero nosotros no jugamos bien", dijo Benítez. "El gol cambió el juego, pero no jugamos como es debido, cometimos muchos errores y perdimos el balón. Ellos jugaron bien en el contraataque, tuvieron algunas ocasiones para marcar y cuando tuvimos las nuestras no las aprovechamos", aseguró.
La forma reflexiva como Benítez se expresa sólo puede explicarse al saber que el gol se podría haber anulado. Al ser preguntado si él pensó que era posible detener el balón dijo: "Es una cuestión muy técnica, podría ser un gol, aunque no es fácil decirlo, en este caso tiene que ser un gol".
Steve Bruce, entrenador del Sunderland, admite que él ignoraba la regla a pesar de que fue totalmente informado en el momento de su rueda de prensa tras el partido, " Qué vergüenza", fue su respuesta en tono de burla.
Independientemente de la peculiar forma en que ganaron sus rivales por 0 a 1, Benítez está bajo presión con su equipo en el octavo lugar de la clasificación, a siete puntos por debajo del líder, el Manchester United. El Liverpool ha sido derrotado cuatro veces en esta temporada, el doble que en la anterior.
En cuanto a los aspectos técnicos del gol, hay que tener en cuenta el impacto de la pelota de playa en el terreno de juego. En este caso el disparo fue desviado por la pelota de playa, traspasando al portero; de otra forma éste podría haber parado el disparo. En el momento que las dos pelotas se tocaron, la pelota de playa se convirtió en un agente externo como si fuera un ventilador, un perro u otro inesperado elemento en el campo que indudablemente cambia el curso del juego.
Sí el balón golpea al agente exterior en su camino a la red sin cambiar de dirección o velocidad el gol sería lógico. Pero en este caso el elemento externo -la pelota de playa- ocasionó que el balón entrara dentro de la red, cambiando su curso y distrayendo al portero.